«No le recuerdes al mundo
que está enfermo y en problemas.
Recuérdale que es bello y libre.»



                                            (Mooji)


«El origen del apego»

Por Anna Horno.

 

A propósito de este vídeo de Deepak Chopra, titulado "El sendero del mago", cuyos textos han sido extraídos de su libro con el mismo título, un amigo ha realizado una petición de aclaración que considero interesante:

"Una aclaración:
En el momento 4:45, se lee esto:
"El amor más puro se encuentra donde menos lo esperamos: El desapego"
¿Esto es cierto?
¿Cómo es así?
Sobre el apego creo que hay tres posturas:
-Apego
-Desapego
- No-apego.
¿Deepak Chopra dice que para sentir amor tienes que ser despegado?...  ¿con que matiz? Esto es muy importante".

Opino que hay dos formas de entender y experimentar el apego…

 

Por un lado, el apego experimentado como «relaciones de dependencia», necesidad de, lo que sea que nosotros pensamos que  nos completa y que, por tanto, necesitamos. Pero esto es un error de percepción, puesto que nosotros ya estamos completos, aunque dormidos, y en nuestro sueño creemos que es posible necesitar, como creemos que es posible la pérdida e incluso la muerte. El desapego implica que, sabiendo que no existen las necesidades, puesto que lo que somos en esencia (espíritu) no entiende de necesidades, somos libres y permitimos que los demás lo sean también. Libres para ir o venir, hacer o no hacer, decir o no decir…

Este tipo de apego, es a menudo confundido con el amor o con un respeto mal entendido. Sucede con frecuencia que cuanto más pensamos que amamos a una persona, tanto más nos aferramos a ella, más necesidad parece que tenemos de ella. Pero eso no es amor, sino miedo, miedo a que mañana esa persona ya no esté, miedo a que mañana las cosas puedan ser de otro modo y nosotros perdamos nuestra felicidad… donde hay miedo, no hay espacio para el amor. El desapego nos permite vivir el presente, el único instante posible: EL AHORA. Vivimos este momento como si fuese el único, y estamos totalmente libres de preocupaciones por lo que pueda pasar en el momento siguiente… las preocupaciones proceden del mundo del ego, y para el ego, el verdadero amor está vetado, lo cubre un denso velo de miedo, de irrealidad, de ensoñación.

Fíjate en lo que dice en el minuto 4:14: “Los magos no sufren ante una pérdida, porque sólo lo irreal puede perderse”. Imagínate que estás en una relación de pareja, puedes creer que estás enamorado de esa persona, lo cual no implica forzosamente que seas amor. Cuando eres amor, la relación de pareja puede terminar, pero el amor que eres tú (eso es lo real), continúa más allá de la relación temporal, porque no está supeditado ni a ésa ni a ninguna otra. El amor no es condicionado, ni por las cosas, ni por las situaciones ni por las personas; el amor siempre es, simplemente es, una condición interna que no se ve afectada por las condiciones externas.

Por otro lado, está el apego entendido como expectativas. Trasládalo a las relaciones o a la consecución de objetivos… el significado es el mismo: crees que las cosas no son perfectas tal como son. Cuando no descansamos ni en la fe ni en la confianza de que las cosas resultarán del mejor modo para nosotros (desde el punto de vista del Espíritu), nuestro ego trata de ponerse al mando, de tomar las decisiones y emprender las acciones que cree nos conducirán a lo que nosotros pensamos nos va a proporcionar esa felicidad que buscamos. Desapego en este caso, implica confianza, una confianza total, porque sabemos que todo es perfecto tal como es, de modo que en absoluto estamos pendientes de unos resultados distintos, y de hecho, los resultados no son lo que perseguimos, no nos importan ni los esperamos… si algo llega, bien, si no, bien igualmente, pues tú no necesitas nada, todo está ya dentro de ti…

Tú ya eres amor (tu espíritu), tú ya eres felicidad, y abundancia, de modo que nada que proceda de fuera podrá proporcionarte jamás nada que tú no seas ya. El ego nos ha entrenado para buscar donde jamás podremos encontrar, o sea, en el mundo. Si anhelas paz, si anhelas felicidad, o amor, o satisfacción o plenitud, búscalos dentro de ti, de este modo, las circunstancias externas no podrán ejercer ningún efecto ni control sobre ti.

El desapego surge de un estar en sintonía con nuestro verdadero ser, de esa paz y esa dicha infinitas: ya no hay nada en este mundo que anhelemos, que deseemos, o que creamos necesitar… sabemos quiénes somos, y descansamos en paz, en la eternidad y en la inmortalidad, en medio de lo finito y perecedero.

Fíjate lo que dice en el minuto 4:38: “A nivel del ego luchamos para resolver nuestros problemas. Para el Espíritu, esa lucha es el problema”.

No es que para sentir amor tengas que ser desapegado, es que SÓLO CUANDO ERES AMOR ERES DESAPEGADO. El amor, lo que tú eres en verdad, podrás negarlo, pero jamás podrás perderlo… de ahí surge el desapego, de tu certeza de que la pérdida es IMPOSIBLE… podrás “perder” a una persona, una relación concreta, pero jamás podrás perder el amor, porque el amor es lo que tú eres, y va mucho más allá de cualquier relación.

Nada real puede ser amenazado,
nada irreal existe.
En esto radica la paz de Dios…"

                                                                (Un Curso de Milagros)

No comprendo la diferencia que estableces entre no-apego y desapego, para mí son la misma cosa.

Nuestra tarea aquí consiste en aprender a dejar de identificarnos con este mundo, con nuestro cuerpo, con lo que nuestros sentidos físicos nos muestran, y comenzar a identificarnos con LO QUE REALMENTE SOMOS: ESPÍRITU!!

NAMASTÉ,
Anna

star    

Te gustará visitar...

La ley de atracción

El secreto: física cuántica, afirmaciones, visualización.

Entrar

Cuentos Zen

Una selección de cuentos e historias para la reflexión.

Entrar

Vídeos

J.J. Benítez, Jorge Bucay, Ramtha, Ramana Maharshi, A. de Mello...

Entrar

Música

Clásica, ópera, jazz, new age, relajación...

Entrar
star    

Donativo

Donativo a liberatuser.es

star    

Pensamientos y reflexiones