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aaaaaartículos - “la mafia médica”
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Teme al espíritu creador, a sus ‘cambios de humor’. Cuando tomo conciencia de que soy el espíritu creador y a la vez la materia creada, los dos, ya no tengo miedo. Puesto que yo soy el creador. Es interesante ver la palabra ‘INDIVI-DUALIDAD’: ‘dualidad’ significa ‘dos’, y ‘indivi’ quiere decir ‘indivisible’. El espíritu creador y la materia creada son indivisibles. Cuando yo reconozco esta verdadera unión se manifiesta la paz, la salud, la unidad… las cualidades que yo soy.

Consigo incluso la inmortalidad física.

–¡La inmortalidad! ¿Cómo podemos generar un cambio de tanto alcance?

–La inmortalidad física no quiere decir que voy a vivir mil años. Quiere decir que yo puedo materializar y desmaterializar mi cuerpo a voluntad. Fíjese que estamos en el reino de la muerte, y no somos ni conscientes de ello. Los seguros por los que pago se edifican sobre mis miedos, bajo todos los cuales late el miedo esencial: el miedo a morir. Acceder a la inmortalidad no es cuestión de tomar una pócima mágica; es una cuestión alquímica que consiste en sanar mis miedos. A medida que los voy viendo los voy sanando. Así es como llego a encontrar quién soy realmente. Y lo que soy es un ser divino. La muerte no existe; sólo existe en este mundo limitado en el que vivimos. Cuando olvido que soy inmortal creo un personaje que es una oveja, que tiene miedo de todo y que es manipulable por cualquier mafia. De todos modos lo importante no es que este cuerpo actual nuestro devenga inmortal; lo importante es que la conciencia humana llegue a la inmortalidad.

Todo esto está muy bien, pero para alguien en situación crítica puede no ser solución suficiente. ¿Daría este mismo mensaje a una persona que acudiese a usted enferma de cáncer?

–Lo primero, le preguntaría qué es lo que quiere de mí.

Si quiere que su cáncer siga extendiéndose, voy a enviarla al médico. Si quiere experimentar nuevas medicinas, la mandaré a la medicina natural. Pero si quiere realmente crecer en conciencia, si ve su enfermedad como una bendición, entonces le diré: “¡Vamos a hacerlo juntos!” Por ejemplo, tengo una amiga que tenía un cáncer de pecho que sanó en el momento en que dijo: “Estoy lista; si hace falta moriré.” Otra amiga terminó con una secuencia de enfermedad hereditaria en el momento en que decidió que con ella se acababa la cadena; dejó la medicación y al tercer mes ya estaba bien. Cuando traspasamos el miedo a la muerte es cuando encontramos la vida.

–¿Qué sorpresas nos tiene aún reservadas Ghislaine Lanctôt?

–Mi próximo libro irá sobre padres e hijos, y éste ya me da más miedo. Porque me meto con la familia, esta institución milenaria que es el auténtico pilar de la sociedad. Será mucho más difícil sacudir esta estructura que la estructura médica, puesto que nadie la ha cuestionado nunca. Ni los seres espiritualmente más avanzados han dicho nunca a la gente: “Dejad de hacer bebés.” Yo lo diré, porque es la clave.

–¿La clave de qué?

–El sistema familiar no funciona, nunca ha funcionado, porque estamos en un nivel animal. Las

hormonas del macho le hacen tender a montar el máximo número de hembras, y las hormonas de la hembra le hacen necesitar un bebé, para conservar la especie. Son dos actitudes distintas porque son dos instintos divergentes. Una familia donde hay un hombre, una mujer y unos niños es algo antinatural. Cuando la mujer ha tenido al bebé está satisfecha y ya no quiere sexo, pero el marido sí, y entonces se produce una negociación en la que la mujer da sexo al marido a cambio de que éste traiga dinero a casa, para mantener a los niños. A la que hay hijos, estás atrapado, tanto si eres hombre como si eres mujer. Ni el divorcio te va a salvar, puesto que vas a tener que seguir pagando. El problema es que la biología es exactamente la misma para los animales que para los humanos. Ahora bien, los humanos tienen necesidad de la biología porque no son conscientes de su poder creador. Fue en 2002 cuando tomé conciencia de que el ser humano es literalmente creador, pero sólo hace un año que he tomado conciencia de que no hay padres ni hijos.

–¿Adónde quiere ir a parar?

–Si yo espíritu creador estoy creando mi cuerpo en este momento, no hay pasado ni futuro, ni padres ni hijos. Usted me va a objetar que ve padres e hijos. Pero todo lo que percibo con mis cinco sentidos es una ilusión. Cuando yo no era consciente de ser creadora me inventé una historia con padres e hijos. Pero cuando soy consciente de que soy creadora, la historia ya no puede continuar. Las familias se derrumban porque en realidad no existen. Así ya podemos entender que el ser humano no tendrá órganos de reproducción; ya no los necesitará. Cuando tenemos niños, reproducimos. Reproducción y creación son dos cosas distintas. La creación es un original, obra de un autor, y la reproducción es una réplica. El útero es como una máquina de hacer fotocopias; reproduce las fotocopias de los padres y los ancestros. Y cuanto más voy haciendo fotocopias de fotocopias, peor es la copia. La raza humana no se mejora reproduciéndonos así. Por eso se está extinguiendo. En realidad la división hombre – mujer es el reflejo de una división interior, que deja de ser necesaria en cuanto hago la fusión entre el creador y la criatura. Desaparecerán los órganos sexuales, lo cual preocupa a la gente: “¿qué va a ser de la sexualidad?”, preguntan. Yo respondo que vamos a experimentar el orgasmo cósmico permanente.

Por lo que veo, está planteando una transformación muy profunda de la especie humana…

–La especie humana está mutando. Esto ya ha empezado, y no se puede detener. La fuerza de la vida siempre está empujando hacia arriba, aunque yo luche en contra. Siempre me maravillo de cómo en medio de una superficie de alquitrán emerge una florecilla...

Junto con todos los demás sistemas también se está viniendo abajo la religión, que hace una separación entre ‘creador’ y ‘criatura’. En el momento en que se fusionan ambos, desaparecen los problemas. Ésta es la gran mutación de la humanidad que está teniendo lugar. Es enorme; es aún más grande que el paso evolutivo del mono al Homo sapiens. El Homo sapiens es un mono pensante; pero ahora pasamos del ser humano a un ser divino, cuyo cuerpo será completamente distinto. Tampoco necesitará comer. Pensemos en la experiencia de Jasmuheen, que está enseñando a vivir de luz. El sistema digestivo desaparecerá.

Tampoco respiraremos aire. Los peces respiran aire por las branquias; pero aquellos que, hace muchos años, se encontraron en la arena, desarrollaron pulmones. Cuando tome conciencia de que no necesito aire, todo el sistema respiratorio va a desaparecer. Todos los órganos van a desaparecer progresivamente, porque la realidad es que somos vibratorios. Imagine un mundo con seres divinos inmortales, que pueden manifestar o no a voluntad su cuerpo físico, que al no tener niños no están presos por el entorno familiar, que no necesitan comer... No necesitaremos ya ser esclavos de los bancos; todo será distinto.

–¿Cuánto tiempo va a llevar la manifestación de todo esto?

–No sé cuándo este nuevo cuerpo se manifestará. Pero creo que la conciencia va a dar este salto con bastante rapidez. Hablo de ello para que empiece ya a crearse: las cosas pueden ocurrir si las imaginamos antes; sólo si las imaginamos. Recuerde la película ¡¿Y tú qué sabes?!: los indígenas americanos no ven acercarse los barcos de Colón, porque no saben que puedan existir.

Entrevista por Francesc Prims.

 

 

 


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