Términos legales

 


aaaaterapias alternativas - método sedona
Terapias alternativas
 
Espacio reservado para la inerción de publicidad externa

 

¿En qué consiste la técnica?

En el Método Sedona se enseñan tres formas de "liberar" o "dejar ir" emociones indeseadas.

Una de ellas, consiste simplemente en elegir soltarlos.

Éste es un proceso simple y muy efectivo, y puede ser utilizado en cualquier momento y lugar. Como ejemplo, vamos a realizar este sencillo ejercicio: coge un bolígrafo, un lápiz o cualquier otro objeto que puedaa dejar caer al suelo sin que se rompa. Ahora, sujétalo con fuerza e imagina que es uno de esos sentimientos limitantes ,y que tu mano es tu conciencia…

A continuación, abre la mano y mueve el objeto. Comprueba que eres tú quien lo está sujetando y que no está pegado a tu mano.

Normalmente nos “asimos” a nuestros sentimientos y nos olvidamos de que lo estamos haciendo. Esto se hace evidente incluso en la forma en que nos comunicamos. Normalmente no decimos: «Me siento enfadado» o «me siento triste», sino: «Estoy enfadado» o «estoy triste».

Sin darnos cuenta, estamos diciendo que SOMOS nuestros sentimientos. A menudo pensamos que estamos agarrados a ellos, pero esto no es cierto. En realidad, siempre podemos mantener el control, pero no lo sabemos.

Ahora, suelta el objeto.

¿Qué ha sucedido? Has soltado el objeto y éste ha caído al suelo.

¿Te ha resultado difícil? ¡Por supuesto que no! Esto es lo que significa liberar. Es posible hacer lo mismo con cualquier cosa que sintamos.

Continuando con la misma analogía, si anduviéramos con la mano abierta, sería difícil sujetar el bolígrafo.

Cuando aceptamos o damos la bienvenida a los sentimientos, abrimos nuestra conciencia y permitimos que desaparezcan por sí mismos, como las nubes que cruzan el cielo.

Recuerda esta analogía mientras analizamos el proceso.

El Metodo Sedona es muy sencillo, y consiste en seguir 4 pasos muy sencillos:

1. Enfocarse en una situacion y en el sentimiento que ésta genera en nuestro interior, darle la bienvenida y no filtrarlo, dejarlo que nos penetre en su totalidad aunque duela.
2. Preguntarse : "¿Podria dejar ir a este sentimiento?" y contestar (si o no).
3. Preguntarse: "¿Lo dejo ir?", y contestar si o no.
(Sin importar cuál sea la respuesta, continuar con el siguiente paso)
4. Preguntarse: "¿Cuando?", siendo "ahora" una respuesta muy válida (y favorable).

Con la ayuda de la siguiente descripción, podrás emplear el proceso tú mismo. Te resultará cada vez más útil a medida que lo apliques en tu vida diaria. En realidad, para obtener el máximo beneficio de la técnica, es necesario practicarlo tanto como sea posible. Cuanto más lo utilices, más beneficios obtendrás.

Primer paso

Piensa en el asunto que deseas resolver y siente cualquier cosa que surja en este momento. Puede que esto te parezca simplista, pero es necesario que lo sea. La mayoría de nosotros vivimos pensando en el pasado o en el futuro en lugar de ser conscientes de cómo nos sentimos ahora. El único momento en que podemos realmente cambiar el modo en que nos sentimos (o cualquier otra cosa en la vida) es AHORA.

No es necesario que nuestros sentimientos sean intensos para poder liberarlos. En realidad, si te sientes entumecido, apático, insensible, aislado o vacío en tu interior, puedes soltarlo tan fácilmente como otros sentimientos más reconocibles.

Hazlo lo más sinceramente posible. Cuanto más trabajes con este proceso, más fácil te resultará identificar lo que sientes.

Segundo paso

Hazte a tí mismo la siguiente pregunta: «¿Puedo soltar lo que siento?».

Sólo se trata de preguntarte a tí mismo si es posible hacerlo. Tanto «Sí» como «No» son respuestas aceptables. A menudo soltarás lo que sientes aunque tu respuesta haya sido «No».

De cualquier manera, responde a la pregunta sin pensar demasiado, evitando buscar una segunda intención o entrar en debate contigo mismo sobre los méritos o las consecuencias de esta acción. Todas las preguntas utilizadas en este proceso son deliberadamente simples. No son importantes en sí mismas, sino que están destinadas a conducirte a la experiencia de soltar.

Sigue adelante con el tercer paso sin importar lo que hayas respondido a esta primera pregunta.

Tercer paso

A continuación, hazte a tí mismo la siguiente pregunta: «¿Quiero soltar lo que siento?». En otras palabras, «¿Estoy dispuesto a hacerlo?». De nuevo, evita el debate. Recuerda que estás realizando este proceso con el único objetivo de obtener claridad y libertad. No importa si tus sentimientos están justificados o si los conservas desde hace tiempo.

Si la respuesta es «No» o no estás seguro, pregúntate a tí mismo: «¿Prefiero sentir esto o ser libre?». Mientras elijas agarrarte a tus sentimientos en lugar de ser libre, estos te controlarán tanto a tí como a tu capacidad para ser, hacer o tener lo que desees.

Cuarto paso

Hazte a tí mismo la siguiente pregunta: «¿Cuándo?». Esto es simplemente una invitación a soltar lo que sientes. Es posible que consigas con facilidad soltar tus sentimientos de forma permanente ahora, o puede que elijas quedarte con ellos indefinidamente.

 

Puedes elegir aferrarte a tus sentimientos tanto tiempo como desees, pero si decides soltarlos, ¡también puedes hacerlo!

Quinto paso

Repite los cuatro pasos anteriores hasta que te liberes completamente de esos sentimientos indeseados. Probablemente los soltarás poco a poco a medida que vayas aplicando los pasos del proceso. Al principio, puede que los resultados sean sutiles, pero si continúas con perseverancia, serán cada vez más perceptibles. Es posible que tengas varias capas de sentimientos sobre un determinado tema, pero todo lo que sueltes habrá desaparecido para siempre.

Recordatorio importante

Recuerda que estas preguntas son deliberadamente simples. A medida que trabajes con ellas, la resistencia inicial a repetirlas una y otra vez desaparecerá, te resultará más fácil hacerlo y, finalmente, podrás incorporar la experiencia de soltar en tu vida diaria.

Estas preguntas sólo son el primer paso en el proceso de soltar. En el caso de sentir resistencia a dejar ir (por ejemplo cuando tienes dudas o respondes que no) se puede interrumpir la secuencia y comenzarla de nuevo, pero en lugar de intentar dejar ir el sentimiento, deja ir "la resistencia a dejar ir el sentimiento"

Asi, te haces las mismas tres preguntas, pero dejando ir la resistencia, una vez conseguido esto, puedes regresar a liberar el sentimiento de la manera normal.

Esta técnica se puede emplear cuantas veces sea necesaria con cualquier sentimiento, hasta llegar a un estado de "ya no me importa" en el cual la situación ha dejado de tener poder sobre nuestro estado emocional.

 

Referencias bibliográficas:

    EL METODO SEDONA: LA CLAVE PARA LOGRAR EL EXITO, LA PAZ Y EL BIENESTAR EMOCIONAL DURADERO”, Dwoskin, Hale, Editorial Sirio.

     

    volver a terapias alternativas



asaasa aaaaaa