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aaaterapias alternativas - ondas cerebrales
Terapias alternativas
 

El cerebro humano, se caracteriza por el desarrollo de lo que se llama "córtex cerebral", que es la parte más exterior del encéfalo, y que tiene una textura rugosa y un aspecto parecido al de la mitad de una nuez.

 

Gracias al córtex, tenemos pensamiento abstracto, creencias y capacidad de previsión de futuro, entre otras cosas.

Desde el punto de vista del sistema nervioso, es precisamente el córtex cerebral el que diferencia a la especie humana del resto.

En segundo lugar, debemos apreciar que nuestro cerebro funciona básicamente con energía bio-químico-eléctrica.

Aunque la potencia de la electricidad que manejan nuestras neuronas es baja (se mide en milivoltios), dicha potencia le es suficiente para procesar, manejar, distribuir y usar grandes cantidades de información y generar un número de respuestas prácticamente infinito.

Así que al usar micro-electricidad, podemos concluir que el cerebro es una máquina de bajas frecuencias. Asimismo, donde hay electricidad, hay electromagnetismo, y donde hay electromagnetismo, hay frecuencias que se emiten hacia el exterior, o que se reciben de él.

Esto significa que nuestro cerebro, aparte de procesar la información que le viene dada por los sentidos, es capaz de emitir o recibir información extra-sensorial, vía "ondas electromagnéticas", similares a las frecuencias de una emisora-receptora de radio, o sea que nuestro cerebro, puede actuar en cierta medida como una estación de radio.

Podemos definir la mente como el "sentido" del cerebro, (al igual que la vista es el sentido del ojo )…

 

El descubrimiento de las ondas cerebrales

La investigación en el campo de la consciencia, tiene una gran deuda con el científico alemán Hans Berger, quien, en la década de 1920, descubrió las ondas cerebrales y su relación con diferentes estados de consciencia.

Gracias a su trabajo pionero, ahora sabemos que el cerebro emite tenues impulsos eléctricos, que pueden ser medidos en microvolts, mediante un electroencefalograma o EEG. Concretamente, los investigadores adhieren electrodos al cuero cabelludo de los sujetos sometidos a examen, y los conectan al EEG, el cual dispone de un amplificador que aumenta los pequeños potenciales eléctricos hasta diez millones de veces.

Antes que él, el médico inglés Richard Caton (1842-1926), demostró potenciales parecidos en perros.

Los primeros tipos de frecuencia que se descubrieron fueron las alpha y las theta, estudios que fueron completados posteriormente con el descubrimiento de las ondas delta, beta y ram-alta.

Cada tipo de onda, se traduce en un estado psico-neuro-fisiológico diferente. Es decir, nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra actividad física y fisiológica, es completamente diferente en cada uno de estos estados o frecuencias; el cerebro desempeña funciones específicas en cada uno de ellos, de manera que, dependiendo del nivel de las ondas cerebrales en que se encuentra el cerebro, nos resulta posible desempeñar plenamente ciertas funciones como sería el sueño, la concentración o la profunda meditación…

El cerebro es la más potente de las computadoras, por diferentes medios, puede ser conducido a ondas delta, theta, alpha o beta.

 

 

El estado delta

Entre 10 y 50 microvoltios.

De 0,2 a 3,5 Hz (ciclos por segundo).

Estado hipnótico, hemisferio cerebral derecho en plena actividad. Sueño profundo sin ensueños, fase REM del sueño.

Las ondas delta están relacionadas con nuestra capacidad para integrar y dejar pasar, en este estado se refleja la mente inconsciente.

Es el ritmo dominante en los recién nacidos hasta un año de edad, y está presente en las etapas tercera y cuarta del sueño.

Se inducen con el propósito de reducir nuestra percepción del mundo físico, y tener acceso a la información en nuestra mente inconsciente.

 

El estado theta

Entre 50 y 100 microvoltios.

De 3,5 a 7,5 Hz.

Estado de relajación profunda, meditación, creatividad, asociación de ideas, memoria.

Es el ritmo dominante en un estado de somnolencia. Aparece cuando nos deslizamos hacia la inconsciencia o hacia el sueño en un estado superficial. Es el estado de conciencia de sueño experimentado como sueños, visiones y sueño consciente.

Aparece también en los estados de meditación profunda, intensa creatividad, en los fenómenos de percepción extrasensorial y bajo los efectos de la anestesia.

Están asociadas a los estados de alucinación creadora y resolutivos.

Es la onda de la imaginación y del contacto dinámico con otras posibles dimensiones, ofreciéndonos la oportunidad de la investigación de nuestra personalidad y de las profundidades de nuestra psicología. Nos muestra la actividad del genio creador.

A través de ella, la persona puede llegar a descubrir sus más profundos secretos.

Esta frecuencia es "emitida" por los discípulos de la filosofía zen, los monjes budistas o los religiosos cristianos en sus meditaciones, cantos u oraciones.

 

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